2.2 El consumismo como factor de riesgo en los adolescentes

30.06.2014 00:12

EL CONSUMISMO COMO FACTOR DE RIESGO EN LOS ADOLESCENTES

La globalización en nuestros días, ha generado una serie de cambios, tanto favorables y negativos para la sociedad, los medios de comunicación juegan una papel importante, la comunicación y el acceso de información ahora está al alcance de todos. Aunque hay situaciones problemáticas, que a decir verdad, cotidianamente sean convertido en algo normal para nuestra población, si bien normales, más estas no dejan de afectar a la mayor parte de nuestra población: el capitalismo, sistema en donde las empresas se han empeñado por controlar una sociedad e incrementar sus riquezas, inclusive a costa de la misma población, el juego cognitivo en comerciales publicitarios con el solo objetivo de propiciar un mayor consumo de sus producto, para así, llegar a una mayor ganancia.

Consumir sea convertido en una acción cotidiana, trayendo en mayor medida efectos negativos, y que como refiere Moulian (1996) mencionando aspectos relevantes (efectos) como:

“El consumismo es dañino para el equilibrio ecológico en su totalidad ya que actualmente existen muchos problemas relacionados con el excesivo consumo de recursos naturales que se hace a nivel mundial, así como en  los procesos de producción que en su gran mayoría generan contaminación

“La preferencia de productos innecesarios o fácilmente sustituibles de una población que son producidos en otra región ayuda a desequilibrar la balanza comercial entre las regiones”

“Frecuentemente se ayuda a la mala distribución de la riqueza, ya que los consumidores son por lo general de un nivel socioeconómico inferior que los dueños de las compañías generadoras de los productos objetos de consumismo”

Al caer en el consumismo aumentamos nuestros gastos de forma innecesaria comprando cosas que pudiéramos evitar o reducir como productos cuya publicidad promete milagros, productos de vida útil baja o productos sustitutos de otros naturales”

Y solo por mencionar algunas consecuentes de este sistema político, social y sobre todo, económico en el que nos encontramos, en donde la mayoría de los habitantes realizamos gastos inconscientemente e innecesarios, dejándonos atrapar por el consumismo.

Pero ¿Qué hacer para abatir el consumismo y concientizar a la población Mexicana, primordialmente educando a nuestros alumnos hacia un consumo responsable?

Bien, la escuela constituye un agente primario de socialización y en ella actúan alumnos, padres y profesores, por lo que supone un medio idóneo para la implantación de  los programas educativos justos para hacer consiente a estos estudiantes, que en algún futuro formaran parte del sistema laboral; teniendo como finalidad aumentar la capacidad para tomar decisiones, esclarecer los valores, facilitar su puesta en práctica y desarrollar la aptitud para enfrentarse a diversas situaciones. Nosotros como consumidores necesitamos educación para un “consumo responsable”. Es por ello que los ciudadanos debemos estar  informados y sobre todo, tomar conciencia de la diferencia existente entre las necesidades reales y las “creadas”, percibidas e implantadas como necesarias, ser capaces de satisfacer realmente nuestras necesidades.

Pienso que deberíamos implementar dentro de las asignaturas escolares, una llamada “economía del hogar”, tal y como lo haces varios países desarrollados como Japón, en la cual el objetivó sea; la educación para el consumo, fomentando las habilidades, actitudes y los conocimientos necesarios para que los ciudadanos se conviertan en consumidores que actúen de forma responsable e inteligente, retomando a Bofarull y Fortuny (2008), estando de acuerdo con una educación donde debe abordar los siguientes aspectos:

- Gestión de la Economía Personal: este ámbito se debe desarrollar con la finalidad de que el alumnado tome consciencia de la importancia que tiene el saber organizarse económicamente. Las herramientas que proporcionamos permitirán al alumnado conocer, desde las consecuencias de escoger un préstamo u otro, hasta conocer la manera más óptima de organizar un presupuesto personal.

- Salud y Seguridad en el Consumo: es un ámbito que pretende transmitir al alumnado la necesidad de cuidarse y de saber elegir un producto teniendo en cuenta criterios que vayan más allá de la estética y la publicidad. Ya que debemos hacernos responsables de las consecuencias que pueden tener para nuestro bienestar el hecho tener hábitos como: una buena alimentación.

- Consumo Responsable: este ámbito con la finalidad de transmitir al alumnado una amplia información, fomentando una actitud crítica ante el consumo y  a su vez comprometiéndose con el entorno. Se trata de conocer todo aquellos elementos relacionados con la elaboración y la compra de un producto: medidas laborales, materiales con el que está hecho y su impacto medioambiental.

- Servicios y Consumidores: referencia a la necesidad de tener conocimiento tanto de los derechos, como de los deberes que tenemos usuarios y empresas y/o organismos implicados, en los servicios que utilizamos diariamente.

Si bien la educación es un derecho de todo mexicano, pero deberíamos fortalecer a estos educandos, fortalecer hacia un consumo ético, pero en México parece a ser que no interesa este tipo de educación, la pregunta es ¿Por qué?, el sistema educativo mexicano sea empeñado y conformado en educar a una población la cual vaya más allá de simples “obreros” y no pretendo menospreciar a nadie, no digo que este mal ser obrero, si no, que la educación debería permitirte más opciones socioeconómicas e intelectuales, dándonos oportunidad de una mejor calidad de vida y de criterio propio al momento de tomar decisiones y consumir algún producto.  Sé que no es una tarea fácil, sin embargo creo se debería hacer un trabajo colegiado, en donde los profesores se apropien de la responsabilidad que tenemos hacia la sociedad, cambiar esquemas y hacer participes a los alumnos, tener escuela para padres; en la cual se informe y ejemplifique sobre esto a padres e hijos, debemos intervenir, aun así no tengamos el apoyo del gobierno, hacer de  esto una obligación como profesionales de la educación.

Consumir bien, para vivir mejor.

Bibliografía

Moulian Tomás (1998). “El Consumo me Consume”. Ediciones LOM. Santiago de Chile

Bofarull, Fortuny (2008). “Educación para el Consumo”. Editorial DG SANCO. España